Mariana se paseo de un lado a otro en su habitación, sintiendo que habia pasado casi un mes desde que lo habia visto , pero solo ha sido una semana ,
una semana exacta desde lo que habian acordado y aun no pasaba nada.
Se paseaba de un lado a otro en su habitación y recordaba la frase " si no vuelves en una semana no vuelvas mas" o algo asi , su memoria nunca ha sido muy buena , y se
cuestionaba , porque lo dijo ? , porque tenia que ser hoy el dia en el que quizas
con certeza sabria que jamas lo volveria a ver, y entremedio de tanto paseo, sono el timbre.
Su mascota comenzó a ladrar como de costumbre y sientos de "shh" luego dejo de ladrar , abrio la puerta, no habia nadie , nadie , solo una carta pegada la puerta, helada
Mariana cerro la puerta y entro a ver de que se trataba.
" Se que puedo parecerte lo mas cobarde que existe en el planeta
pero no pude , no pude enfrentarme a tus ojos y decirte que me voy para no volver,
no pude enfrentar tu mirada y decirte que lo nuestro se acabo para siempre , que no puedo ser tuyo Mariana como me duele esto , quizas mas que a ti , pero no puedo dejar a mi familia , simplemente no puedo , tu sabes lo que creo , tu sabes que eso de "querer es poder" para mi no existe ,se que estas pensando que sali con mi discurso conformista una vez mas, pero no es asi de verdad esta semana fue lo mas dificil de mi vida , pero creo que hay cosas que pesan mas en estos momentos no puedo Mariana querida , no puedo estar contigo , no ahora , ni nunca, esto es un adios, perdoname.
Cristobal"
Mariana tomo una bocanada de aire y las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos , sin control aparente, solo salieron como si se tratara de un rio desbordandose , salieron como no habian salido en harto tiempo, rompio la carta en mil pedazos que quedaron esparcidos por el suelo de su departamento, lentamente se recosto en el sillon , puso algo de musica , tomo una botella de tequila y se hundio en sus recuerdos , en sus culpas , en su frustracion , en su miseria y en sus miedos, solo se quedo tendida ahi mirando fijamente la ampolleta de la lampara,mirando fijo a como le pasaba la vida frente a sus ojos.
Cristobal nunca fue feliz. Mariana tampoco. Y todos aprendimos que los finales felices no existen, por mas que nos empeñemos en hacer lo correcto.
















.jpg)































